
El 28 de noviembre de 1972 alrededor de las tres de la tarde, en la esquina de Córdoba y bulevar Oroño un Chevrolet 400 celeste se detuvo en el semáforo. De repente, el baúl se abrió y del mismo salió un joven gritando: “¡Me llamo Brandazza, me secuestra la policía!”. Su intento de fuga fue frustrado inmediatamente por tres hombres que viajaban en un Falcón estacionado detrás, quienes lo introdujeron nuevamente en el baúl y huyeron velozmente. El hecho, ocurrido a plena luz del día en la zona céntrica de la ciudad de Rosario, fue relatado al día siguiente por el diario La Capital bajo el título de “Episodio poco claro”.

El muchacho que intentaba escapar era Ángel Enrique Brandazza, un militante peronista de la Unión de Estudiantes para la Liberación (UEL), al que apodaban Tacuarita. Un joven de veintitrés años oriundo de Venado Tuerto y estudiante de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Rosario.
Unos minutos antes del episodio en Oroño y Córdoba, Brandazza había salido de su trabajo como asistente contable en la Fundición Monterrey SRL. Mientras esperaba el colectivo en la esquina de San Nicolás y Saavedra para volver a su casa, un comando paraestatal armado que circulaba en dos autos lo secuestró.
Unas horas más tarde de su detención, un grupo de cinco hombres armados y vestidos de civil, allanaron el domicilio de Tacuarita y detuvieron a su hermano Rubén y a su novia, que fueron trasladados a la Jefatura de Policía e interrogados.


La investigación llevada adelante por la Comisión Bicameral Investigadora de Apremios Ilegales y Tortura de la Provincia de Santa Fe (creada en julio de 1973 y encabezada por los diputados peronistas Juan Luis Lucero y Domingo Pochettino) demostró la participación del ZAR en el secuestro y la desaparición de Tacuarita. El comando ZAR (Zona Área Rosario) o SAR (Sub-área Rosario o Sección Antiguerrillera Rosario) fue un organismo “antisubversivo” dependiente del segundo cuerpo del Ejército durante la dictadura de Alejandro Lanusse e integrado por militares, gendarmes y policías federales y provinciales.
La misma investigación determinó que, tras su secuestro, Ángel Tacuarita Brandazza fue trasladado a la comisaría 5ª, en Dorrego al 900, donde fue torturado y asesinado. Su cuerpo nunca fue encontrado y al día de hoy permanece desaparecido, siendo el caso más antiguo registrado por la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep).
Si bien no fue la única, su desaparición fue una de las más resonantes antes del golpe de Estado de 1976. El caso Brandazza operó como la primera muestra visible de la maquinaria represiva que luego caracterizaría a la Argentina durante la última dictadura. Un antecedente que anunciaba el funcionamiento conjunto de agencias estatales y paraestatales, combinando una represión “visible” con mecanismos clandestinos como la desaparición forzada.
Más de medio siglo después, el grito de Tacuarita aquella tarde en una esquina céntrica de Rosario continúa resonando en la memoria de la ciudad.
Fuentes:
– ÁGUILA, Gabriela (dir.), “Territorio ocupado. La historia del II Cuerpo de Ejército en Rosario
(1963-1990)”, Editorial Municipal de Rosario, Argentina, 2017.
– RAZZETTI KOLLER, Agostina, “Del Comando ZAR a la Triple A. Crónicas del terrorismo de
Estado”, HyA Ediciones, Rosario, 2022.





