
Hay cosas que parecen imposibles de entender aun cuando uno las pueda explicar. Excelentes investigaciones han demostrado cómo fue posible que una dictadura tan cruenta como la última dictadura militar argentina llegara al poder con amplio consenso social. Miles de libros, artículos y ponencias se han escrito en función de reconstruir las coordenadas que hicieron de la “eliminación de la subversión” un objetivo compartido por diferentes sectores sociales. Y aun así, aunque la teoría y evidencia empírica colaboren con quien se entrega a la tarea de comprender, siempre parece quedar resonando la pregunta: ¿cómo fue posible?
Ese interrogante resuena especialmente cuando uno pasa por el Ex Servicio de Informaciones, popularmente conocido como ‘El Pozo’, ubicado en Dorrego y San Lorenzo. Allí, en pleno centro de la ciudad de Rosario, funcionó entre 1976 y 1979 el centro clandestino de detención más importante de la región. Se estima que entre 1800 y 3000 personas fueron secuestradas, torturadas y convertidas en víctimas de la desaparición forzada en aquel edificio céntrico.

Pero el Servicio de Informaciones de la Unidad Regional II de la Policía de la Provincia de Santa Fe no sólo fue uno de los mayores centros clandestinos de la región, fue también un punto neurálgico del entramado represivo articulado en el sur de la provincia de Santa Fe, en lo que fuere el área militar 211, bajo jurisdicción del II Comando del Ejército. Desde allí, se digitaron tareas de seguimiento y vigilancia de grupos sindicados como “peligrosos”, se organizó el accionar de los grupos de tareas, se obtuvo información gracias a la tortura de las personas secuestradas y se concentró y distribuyó a un gran número de detenidos provenientes de diferentes ciudades. Todo ello dio fuerte centralidad a la Policía en el diseño y la implementación de la represión, lo cual constituye un rasgo distintivo de la represión a escala local, según la investigadora Gabriela Águila.
El circuito represivo que tuvo a Rosario como centro exhibió ciertas particularidades respecto de otros dispositivos represivos, como los organizados en torno a La Perla en Córdoba o la ESMA en Buenos Aires. Por ejemplo, no existió aquí, como sí sucedió en Buenos Aires o en Córdoba, un “gran” centro clandestino que concentrara a cientos o miles de prisioneros en simultáneo y que estuviera en manos de alguna de las Fuerzas Armadas. Por el contrario, fue el Servicio de Informaciones, en manos de la Policía, el dispositivo represivo más importante.




Y aunque resulte difícil asimilar que la mayor parte del accionar represivo clandestino e ilegal del sur santafesino se articulara desde el centro mismo de la ciudad de Rosario, es importante remarcar que ello no sólo fue posible sino también necesario, según la lógica militar. Para las Fuerzas Armadas y las diferentes fuerzas policiales que participaron en la represión, el uso ilegal y clandestino de la violencia estatal no sólo buscaba disciplinar los cuerpos de aquellos considerados “subversivos” sino también a la sociedad en su conjunto. Para ello, aunque los ribetes más siniestros debían permanecer ocultos, algunas pistas de lo que sucedía debían quedar a la vista, generando temor y parálisis, inhabilitando cualquier posible solidaridad que pudiere llegar a surgir.
Afortunadamente, la democracia ha permitido hacer de ese espacio un lugar bien distinto. A fines de 2001, a pocos días del estallido social que había dejado como saldo ocho muertos en Rosario, el gobierno provincial al mando de Carlos Reutemann comenzó las tratativas con organismos de Derechos Humanos para convertir el espacio que había funcionado como teatro de tortura y muerte en un espacio de memoria. Durante dichas tratativas, se acordó convocar a un equipo de expertos para que brindara asesoramiento técnico respecto de cómo trabajar sobre el lugar – sin comprometer potenciales pruebas de delitos de lesa humanidad – y para llevar adelante investigaciones arqueológicas en el sitio. Luego de meses de negociación, en mayo del 2002 se firmó un acuerdo por el cual la Provincia cedió en comodato el espacio para que allí se articulara un lugar de memoria.
A partir de allí, el lugar funcionó como “Centro Popular de la Memoria”, el cual fue gestionado, inicialmente, por una comisión integrada por representantes del Estado Provincial e integrantes de distintos organismos de Derechos Humanos de la ciudad. Hasta 2003 continuó el trabajo del equipo de expertos que había sido convocado durante las reuniones preliminares, el cual estuvo coordinado por Silvia Bianchi e integrado por estudiantes y docentes de la UNR. En 2006, la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Santa Fe, creada ese mismo año, comenzó a realizar recorridos guiados por el sitio organizados en coordinación con el Centro Popular, trayectos que fueron pensados en conmemoración de los treinta años del golpe de estado. Sin embargo, en 2012 finalizó el contrato que cedía en comodato el lugar.



Entonces, a partir de 2013, el gobierno del entonces gobernador Antonio Bonfatti comenzó un proceso de transformación del Centro Popular en el Espacio de Memoria ex Centro Clandestino de Detención Servicio de Informaciones. Éste fue inaugurado en el año 2015 luego de importantes modificaciones edilicias, las cuales apuntaron a demoler las transformaciones llevadas adelante durante la Dictadura para ocultar que allí había funcionado un Centro Clandestino. Tras las reformas, el espacio reabrió sus puertas, pasando a estar gestionado fundamentalmente por la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia.
Actualmente, el espacio de memoria puede visitarse de 9 a 13 horas y pueden coordinarse recorridos guiados por vía telefónica al 341-4772584 o vía mail, escribiendo a recorridoexsi@santafe.gov.ar. Desde la Secretaría de Derechos Humanos provincial afirman que en los últimos años se estuvo haciendo un gran trabajo para encontrar nuevas formas de interpelar a la ciudadanía y de mantener viva la memoria a través de este tipo de recorridos. Además, destacan el enorme trabajo que se ha venido haciendo para renovar las narrativas de las visitas guiadas y para diseñar materiales pedagógicos y didácticos para ofrecer a las diferentes instituciones educativas que se acerquen.


Todo este largo proceso de recuperación del lugar y de conversión del mismo en Espacio de Memoria fue investigado por Agustina Cinto quien, en un libro de reciente publicación, destaca que fueron múltiples los actores que intervinieron en la construcción de ese espacio, que fue uno de los primeros oficialmente recuperados del país. Organismos de Derechos Humanos, actores estatales, sobrevivientes y expertos actuaron en la construcción de significaciones en torno al sitio, en un devenir que no estuvo exento de disputas y conflictos.
Pero si bien, desde su recuperación, el sitio fue gestionado por diferentes actores, que desplegaron diferentes políticas de memoria, podría decirse que su constitución como lugar de memoria ha permitido (y permite) que sigamos preguntándonos cómo fue posible e intentemos darle respuestas, colectivamente.


Bibliografía y artículos periodísticos:
Cinto, A. (2025). Donde el pasado persiste: Políticas de memoria en el ex Servicio de Informaciones de Rosario (2001-2020). Universidad Nacional de La Plata. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación; Universidad Nacional de Misiones ; Universidad Nacional de General Sarmiento.
Águila, G. (2013) La represión en la historia reciente argentina: fases, dispositivos y dinámicas regionales. En Águila, G. y Alonso, L. (comps.), Procesos represivos y actitudes sociales: entre la España franquista y las dictaduras del Cono Sur, Prometeo Libros, Buenos Aires, 2013, pp. 97-121.
Águila, G. (2008). Dictadura, represión y sociedad en Rosario, 1976/1983. Un estudio sobre la represión y los comportamientos y actitudes sociales en dictadura. Buenos Aires: Prometeo.
Ricciardino, L. (2008, noviembre 30). La memoria que emerge de El Pozo. Rosario 12.
Producciones audiovisuales disponibles online:
Documental “El Rosario de Galtieri. La ciudad obediente” (1997). Disponible en este link.
Documental “Centro Popular de la Memoria” (2003). Disponible en este link.
Video institucional “Plaza Cívica Rosario Santa Fe” (2005). Disponible en este link.
Documental “Murales de la Memoria: Colectivo de ex presos políticos y sobrevivientes de Rosario” (2009). Disponible en este link.
Micro radial “Ex comisaría cuarta, Espacio de Memoria en Santa Fe” (3/9/2021), Familiares de Desaparecidos y Detenidos por razones Políticas de Santa Fe, Radio Nacional. Disponible en este link.
Documental “La arquitectura del crimen” (2016). Disponible en este link.
Reel de @historizar, disponible en este link.


