Roberto Fontanarrosa

El 19 de julio del 2007 fue una jornada en la que Rosario derramó más de una lágrima: Roberto Fontanarrosa dijo adiós, tras luchar contra una dura enfermedad.

“El Negro”, como era conocido, fue un humorista gráfico y escritor, referente del dibujo humorístico en el país. Nació en Rosario el 26 de noviembre de 1944 y su carrera comenzó a finales de los años ’60 como dibujante humorístico en la Revista Boom de Rosario (1968), luego en Zoom y en Deporte 70.

Se comenzó a destacar por su calidad y por la rapidez con que ejecutaba sus dibujos. Entre sus personajes más conocidos están el matón Boogie El Aceitoso y el gaucho Inodoro Pereyra y su perro Mendieta.

Su notable amor por el fútbol lo llevó a dedicarle varias obras. Desde su infancia, siempre mostró su simpatía por Rosario Central. En tanto, durante los años setenta y ochenta, se lo podía encontrar habitualmente en el bar El Cairo, escenario de muchos cuentos.

Para el año 2003, el escritor rosarino fue diagnosticado de esclerosis lateral amiotrófica. Desde el 2006, frecuentemente se vio obligado a utilizar silla de ruedas. Lo que nadie quería escuchar: el 18 de enero del 2007 anunció que dejaría de dibujar sus historietas, debido a que había perdido el control de su mano derecha a causa de la enfermedad.

Sin embargo aclaró que continuaría escribiendo guiones para sus personajes. Desde entonces, el historietista Crist se encargó de ilustrar sus chistes sueltos, mientras que Oscar Salas hacía lo mismo con sus historietas de Inodoro Pereyra.

“Guerrero”, como él se consideraba, la peleó hasta el final. El 19 de julio del 2007 debió ser trasladado a un hospital como consecuencia de una insuficiencia respiratoria aguda. Una hora más tarde, falleció de un paro cardiorrespiratorio.

En su carrera recibió muchos premios. Pero el más importante seguramente fue el cariño de la gente cuando nos dejó: en su entierro, fue acompañado por cientos de personas. La marcha paró en cercanías al Gigante de Arroyito y luego continuó hasta donde fue enterrado. Icono rosarino, siempre eterno, negro.

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