
Ambas conforman un pequeño paseo que sobrevive silencioso al paso del tiempo. Construido hace 45 años, cuenta con baja ocupación y ofrece mayormente servicios.
¿Estamos ante el secreto mejor guardado del centro rosarino? Las Galerías Centro IV (Sarmiento 581) y Centro V (San Lorenzo 1076) pasan desapercibidas para gran parte de los transeúntes. Una de las zonas más concurridas de la ciudad oculta una serie de locales que se deja entrever si se busca más allá de lo harto conocido. De corto tramo, el paseo comercial une sus arterias en el centro de manzana entre las mencionadas calles.
Sobre ambas galerías hay dos edificios, de varios pisos y departamentos, cuyas puertas de ingreso se encuentran dentro de las mismas: el Edificio Centro IV y el Edificio Centro V. Es habitual observar vecinos que entran y salen a todo momento, algo que se contrapone con la cantidad de gente que recorre los pasillos del lugar.
La construcción de este paseo comercial y de sus edificios comenzó a finales de la década del 70´, y estuvo a cargo de “Weller y Rossi S.A”. La constitución del consorcio de propietarios está fechada el 9 de marzo de 1981. A partir de ese momento inició la vida comercial del espacio.


Qué podemos encontrar dentro de las galerías
Sobre una de las paredes laterales de la entrada, por la calle San Lorenzo, hay un cartel que indica un orden: los locales comerciales se encuentran en la planta baja y las oficinas en el entrepiso. Esta distribución se mantuvo desde la inauguración de las galerías.
En ese tramo, el único local que da a la calle es de reparación y venta de accesorios para celulares. Del otro lado, sobre la calle Sarmiento, hay disponibilidad para dos locales. Uno de ellos es una tabaquería y el otro se encuentra vacío. Un primer indicio de que el porcentaje de ocupación en la galería es bajo (varios locales se encuentran en alquiler o venta, a módicos precios). En el local desocupado hasta hace poco funcionaba un negocio de venta de skates, los cuales podían probarse en una rampa instalada en el subsuelo del local.
Entre los comercios que funcionan actualmente se destaca un barcito con pocas mesas en el pasillo, que ofrece promociones de café y almuerzos. El sitio parece ser de los más concurridos de la galería. Por allí suelen pasar vecinos, trabajadores de la zona y adultos mayores que realizan trámites en el Pami. Sin embargo, sus titulares advierten que sería ideal contar con mayor cantidad de clientes. En paralelo, hay otro proyecto similar en tratativas. Se comenta del arribo de un nuevo bar a la galería.
Según un informe realizado conjuntamente entre la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y el Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario (Cocir) en 2023, las galerías del centro que incluyen bares tienen más movimiento que aquellas que carecen de dichos espacios.


En relación a otros paseos comerciales, este no cuenta con grandes dimensiones. Hay locales realmente pequeños y otros de tamaño mediano. En planta baja hay una tienda de prendas vintage e intervenidas, un local de ropa femenina, otro de accesorios y unos cuantos de servicios (peluquería, manicura, costura, arreglo de zapatos, servicios esotéricos).
Según detallan comerciantes y vecinos de los edificios que tienen sus ingresos dentro de la galería, los negocios suelen tener rotación constante debido a la poca circulación de gente. Los costos de los alquileres son bajos, pero hay poco movimiento. El local de mayor antigüedad es el de arreglo de zapatos, que se mantiene allí desde hace algunas décadas.


Miguel Morelli, profesional que tuvo su estudio contable en 1983 y trabajó allí durante 25 años, asegura que “el entrepiso siempre estuvo ocupado con oficinas de distintos rubros: inmobiliarias, estudios contables, jurídicos, maestros mayores de obras, servicios relacionados con la construcción y turismo”. Al ascender, se puede corroborar el estado del edificio. Techos rotos, humedad y falta de cuidado general del inmueble dan cuenta del deterioro a través del paso del tiempo. No parece haber demasiadas oficinas ocupadas. Se respira silencio.
Entre puertas cerradas, destaca una editora. Desde su ventana asoman bibliotecas repletas de libros. Además de la planta baja y el primer piso, la galería cuenta con un pequeño subsuelo.



Un asunto pendiente: ¿cómo devolverle el brillo a las galerías?
¿Cómo escapan a nuestros ojos estos espacios? Según un informe realizado en 2023 por la Municipalidad de Rosario el centro cuenta con 55 galerías comerciales. Esto supone un radio que se encuentra entre las calles Oroño, Pellegrini y el río, dejando por fuera otras zonas tales como norte, sur u oeste. Si bien hay cantidad de espacios, muchos de ellos están descuidados o al borde del abandono.
El desafío consiste en lograr que los paseos comerciales no desaparezcan, tal como sucedió con la galería Emporio Dominicis. Por oposición, una galería que supo encontrar una vuelta de tuerca al asunto es la Cassini. Tan solo unos años atrás tenía casi la totalidad de sus locales vacíos y, tras gestiones con la Municipalidad, logró una ocupación total con locales de moda circular, lo que permitió hallar su nicho de clientes.



